¿QUÉ ES LO QUE HE HECHO?

La mayoría de mis producciones son experimentos muy específicos en los que tomo varias capas de realidad y las superpongo para hacerlas coincidir por medio de correspondencias simbólicas, formales o referenciales. El objetivo principal es proponer y corroborar hipotéticas conexiones ocultas entre diferentes realidades aparentemente inconexas.

La totalidad de estas producciones se puede dividir en siete grandes grupos categóricos, que casi siempre se mezclan entre ellos:
- Un tipo de dibujos impulsivos a los que llamo "revelaciones automáticas".
- Un tipo de acciones corporales a las que llamo "revoluciones automáticas".
- Un tipo de poesía combinatoria a la que llamo "axiomas automáticos".
- Un tipo de música funcional y especulativa que desarrollo por medio de varios proyectos, uno de los cuales se llama COÀGUL.
- Un tipo de signos geométricos auto-generativos que son "sigilos".
- Un tipo de intervenciones murales o instalaciones objetuales que convierten los espacios en "templos".
- Un tipo de lenguaje audiovisual parecido al de la "dream machine".

Algunos de estos trabajos han tenido mayor o menor repercusión comercial: con COÀGUL he publicado cuatro LPs y tocado en Barcelona en lugares como el Sónar, el LEM, el CCCB o el MACBA, y también en varios festivales por Europa; las "revelaciones automáticas" se han utilizado para ilustrar productos como etiquetas de vino o catálogos publicitarios, así como han sido expuestas en forma de pinturas murales en lugares como el Centre d’Art Santa Mònica (Barcelona) o Les Brasseurs (Bélgica); y algunas de las "revoluciones automáticas" se han llevado a cabo grupalmente a través del colectivo Ex Abrupto en lugares como el Konvent.0 (Berga) o Centro de Arte Mutuo (Barcelona). Pero más allá de estos hitos momentáneos, lo que realmente me interesa es la repercusión que mi trabajo pueda llegar a tener en el campo de las ideas.

¿QUÉ ES LO ESTOY HACIENDO?

Debido a una persistente sensación de incomprensión general de los contenidos de mi obra, recientemente me he sentido con el deber de buscar nuevos modos de presentarlo.

Actualmente estoy construyendo lo que yo llamo "el Palacio de la Memoria", que es un sistema de arquitectura virtual que sirve para clasificar en detalle la totalidad de mi trabajo. Por el momento lo estoy construyendo en formato web, pero mi voluntad es materializarlo por otros medios más físicos. Este "palacio" consta de cuatro "pabellones", cada uno de los cuales funciona según su propia lógica clasificatoria; como si fueran cuatro caminos que llevan al mismo destino, que son las obras en sí mismas. Cada obra se diseccionará en las múltiples partes de las que está compuesta, generando así un gran número de ítems con una página web para cada uno de ellos. Cada ítem es como si fuera una célula, cuyo ADN contiene las coordenadas exactas que expresan su posición dentro de cada uno de los cuatro "pabellones".

Este pasado febrero 2017 he empezado a cursar el Máster en Producción e Investigación Artística en la Universidad de Barcelona, a través del cual he empezado a formalizar "el Palacio de la Memoria" a modo de obra procesual.

¿QUÉ ES LO QUE QUIERO HACER?

Uno de los cuatro "pabellones" del "Palacio de la Memoria" es "el Pabellón Ontológico", que sitúa cada obra dentro de un esquema cosmológico que propongo. Este esquema está estructurado de acuerdo con un número indefinido de planos horizontales y otro número indefinido de ejes verticales. Los planos horizontales representan diferentes "órdenes de realidad" (como el orden corporal, el urbanístico, el social, el lingüístico, el simbólico, el histórico, etc.) y los ejes verticales representan diferentes "realidades universales" (habitualmente expresadas a través de arquetipos) que se manifiestan de diferentes maneras según el plano horizontal con el que se crucen.

Analizando mis obras desde esta perspectiva, en cada una de ellas se podría descifrar un número específico de planos horizontales y un número específico de ejes verticales. Estos dos números de elementos determinarían dentro de este esquema una "zona" a la que yo llamo "campo operatorio", que se correspondería exactamente con lo que sería el territorio conceptual de cada obra. Como consecuencia, las mutaciones y movimientos de los elementos que conforman el "campo operatorio" determinarían su dirección ideológica.

Mi voluntad es mejorar la funcionalidad de este esquema, que en este momento no es más que un borrador, hasta el punto en el que sea posible aplicar-lo a otros objetos del mundo. La Catedral de Barcelona, en donde desde diciembre de 2015 trabajo como dependiente en la tienda del claustro, es para mí un caso relativamente claro de objeto susceptible de ser analizado desde la perspectiva de mi "Pabellón Ontológico". Por ejemplo, el conjunto de capillas podría ser un plano horizontal, en el que cada santo determinaría un eje vertical; así como el conjunto de tumbas podría ser otro plano, en el que cada personalidad enterrada determinaría un eje vertical.

El incremento de la funcionalidad de este esquema responde a mi intención de convertirlo, a través de la investigación académica, en una propuesta metodológica que pueda tener aplicaciones en múltiples áreas del conocimiento humano.

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